Alfredo Escalona
Poeta recién llegado
Bondadosa galena de las almas sufridas
de un tormento amoroso fugaz y solitario,
es tu augusto diván descanso en el Calvario
del crucífero llanto que anegaba mi herida.
Reverente respeto la grata medicina
que dieran a mis penas tus magníficas manos,
hechas dardos y flores, hechas luces y arcanos,
brotados de tu esencia con magia sensitiva.
Atenta prescribieron con récipes de vida
-y con un exquisito dulzor samaritano-
melifluos avatares tus blanquísimas manos,
en hojas de gardenia, clavel y siempreviva.
Amorosa y serena, tú mis noches vigilas
y besas mis pupilas para dejar guardados
-con la sabia pericia de tu don bienamado-
¡Un poema amoroso que en mi pecho suspira!
de un tormento amoroso fugaz y solitario,
es tu augusto diván descanso en el Calvario
del crucífero llanto que anegaba mi herida.
Reverente respeto la grata medicina
que dieran a mis penas tus magníficas manos,
hechas dardos y flores, hechas luces y arcanos,
brotados de tu esencia con magia sensitiva.
Atenta prescribieron con récipes de vida
-y con un exquisito dulzor samaritano-
melifluos avatares tus blanquísimas manos,
en hojas de gardenia, clavel y siempreviva.
Amorosa y serena, tú mis noches vigilas
y besas mis pupilas para dejar guardados
-con la sabia pericia de tu don bienamado-
¡Un poema amoroso que en mi pecho suspira!