Xavier Mata
Poeta recién llegado
Amarle pude
quererla fue, en la soledad del vacío,
el eco desesperado que rasga el silencio
un llanto que gime, un llanto que llora, un llanto que muere.
Amarle pude
quererla fue, en la vastedad del infinito,
zambullirse en mares de luz, almejas de plata,
bocas que han cerrado sus labios al decir de amar.
Amarle pude
quererla fue, sofocar al tiempo recordando lo nuestro,
proponer un pacto sin tregua al silencio,
pacto que en su sentir canta, dulce canción de amor.
Amarle pude
quererla fue, exhalar mis ganas de vivir,
negar a la noche la gracia del día,
y al día la indómita luz de la fugaz luna.
(madonna mía)
Amarle pude
quererla fue, olvidar, ¡Oh soberbia!,
olvidar a Dios y a su manto azul de estrellas,
entregarme a los placeres de su belleza; ama, reina,princesa.
Amarle pude
quererla fue, tema de mi tragedia,
lira de mi sonata necia,
verso que ahoga a la rima, la muerte del enamorado poeta.
Amarle pude
quererla fue, soñar despierto, imaginar sufriendo
ver entre espinas un bosque de iridiscente esperanza,
entregarme al sufrir por el goce de su gracia.
Amarle pude
quererla fue, existir prescindiendo de útil,
subyugar la indolencia al callar de labios,
hundirme en la inconsciencia de su consciente indiferencia.
Y allá en la gloria del que ama
¿tendrá lugar mi vacía alma?
vacía de amar, vacía de dar
de dar todo a la que ame, de dar todo a la que amaré.
quererla fue, en la soledad del vacío,
el eco desesperado que rasga el silencio
un llanto que gime, un llanto que llora, un llanto que muere.
Amarle pude
quererla fue, en la vastedad del infinito,
zambullirse en mares de luz, almejas de plata,
bocas que han cerrado sus labios al decir de amar.
Amarle pude
quererla fue, sofocar al tiempo recordando lo nuestro,
proponer un pacto sin tregua al silencio,
pacto que en su sentir canta, dulce canción de amor.
Amarle pude
quererla fue, exhalar mis ganas de vivir,
negar a la noche la gracia del día,
y al día la indómita luz de la fugaz luna.
(madonna mía)
Amarle pude
quererla fue, olvidar, ¡Oh soberbia!,
olvidar a Dios y a su manto azul de estrellas,
entregarme a los placeres de su belleza; ama, reina,princesa.
Amarle pude
quererla fue, tema de mi tragedia,
lira de mi sonata necia,
verso que ahoga a la rima, la muerte del enamorado poeta.
Amarle pude
quererla fue, soñar despierto, imaginar sufriendo
ver entre espinas un bosque de iridiscente esperanza,
entregarme al sufrir por el goce de su gracia.
Amarle pude
quererla fue, existir prescindiendo de útil,
subyugar la indolencia al callar de labios,
hundirme en la inconsciencia de su consciente indiferencia.
Y allá en la gloria del que ama
¿tendrá lugar mi vacía alma?
vacía de amar, vacía de dar
de dar todo a la que ame, de dar todo a la que amaré.
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