Si persigo la entelequia
que me conduce al fracaso,
no hago caso a la conciencia
y me concentro en el vaso,
colega espiritual que me prometes la vida,
que miseria siempre das,
que echas sal en mis heridas.
Rotundamente te niego.
Ciego del dolor longebo
y echando la vista atrás
y no repetir jamás
esa regla de tu juego
o la infamia que convierte
mis virtudes en placebo
de un tormento asfixiador
donde disuelvo mi ego.
que me conduce al fracaso,
no hago caso a la conciencia
y me concentro en el vaso,
colega espiritual que me prometes la vida,
que miseria siempre das,
que echas sal en mis heridas.
Rotundamente te niego.
Ciego del dolor longebo
y echando la vista atrás
y no repetir jamás
esa regla de tu juego
o la infamia que convierte
mis virtudes en placebo
de un tormento asfixiador
donde disuelvo mi ego.