Cuanta luz venga
que venga sin que la vea,
quizás pueda llorar
por recordar tu rostro de felicidad.
Lagrimas negras
que oscurecen mis versos
de tristeza eterna.
Quiero ver lo que hay dentro de una gota
y ver tu rechazo como me sofoca,
quiero ver la pálidas hojas secas
y descubrir tu odio que me ciega,
quiero ver los cerros nublados
y desde lejos ver tus carnosos labios.
Mira las estrellas
y notaras como mi alma te desea,
mira la luna
y notaras como mi cuerpo pasa en penuria
y mira el sol
y veras que no puedo vivir sin vos.