Una hoja verde y negra
la arena bajo su envés,
y un sudor espeso cobre
siente el dolor de perder
Es un oscuro horizonte
un borracho callejero,
era un tenducho barato
de pan, migajas y cielo
Es la vida que se asoma,
es canela, luz y miedo,
es un globo de colores
que lucha con el silencio
Es un zapato cuadrado
es un conejo harapiento,
es como un hoyo escarbado
al fondo del pensamiento
Es un sueño prolongado
es un gitano ya muerto,
es el vieno y el café
que perforan hasta dentro
Es un odio concentrado
es un tañir de tambores,
es un roscón regalado
es un cuervo y son flores
Es un tren de mercancias
es un escudo de hierro,
es la sangre en la rodilla
y un escalofrío en el pecho
Es la cocina y el cazo
es un trapo polvoriento,
un tazón de porcelana,
son la tragedia y el viento
Un mandil lleno de arrugas
con un pelo muy grasiento,
es fidelidad arrebujada
en un tiesto que está seco
Es un árbol orgulloso
es un bello dios alado,
es betún negro y pringoso
de unos zapatos usados
Es un banco en una calle
es una acera pisada,
es un globo deshinchado
y una fuente desecada
Es la poesía del que sufre
es el aullido del lobo,
es la mezquindad del mundo
revuelta con sus retoños
Era un otoño olvidado
era un siete ya pasado,
era dolor y amargura
era un ataud plateado
Era un cabello y un ojo
era una voz y un anhelo,
era una mano muy blanca,
era ya un cuerpo entero
Era un encaje gastado
era un vaso de agua fría,
en ese cuerpo tan flaco
está su alma dormida
Era perder lo que tienes
era quedarse vacío,
era morir desde dentro
sin lanzar ningún quejido
Era una mancha en el cielo
era una abeja hacendosa,
era el engaño del sabio
y el deshojar de una rosa
Era una monja muy blanca
era un puñal oxidado,
era un árbol ya caído
era un grito desgarrado
Es la pregunta prendida
es el horror de la araña
que descubrió la mentira...
la arena bajo su envés,
y un sudor espeso cobre
siente el dolor de perder
Es un oscuro horizonte
un borracho callejero,
era un tenducho barato
de pan, migajas y cielo
Es la vida que se asoma,
es canela, luz y miedo,
es un globo de colores
que lucha con el silencio
Es un zapato cuadrado
es un conejo harapiento,
es como un hoyo escarbado
al fondo del pensamiento
Es un sueño prolongado
es un gitano ya muerto,
es el vieno y el café
que perforan hasta dentro
Es un odio concentrado
es un tañir de tambores,
es un roscón regalado
es un cuervo y son flores
Es un tren de mercancias
es un escudo de hierro,
es la sangre en la rodilla
y un escalofrío en el pecho
Es la cocina y el cazo
es un trapo polvoriento,
un tazón de porcelana,
son la tragedia y el viento
Un mandil lleno de arrugas
con un pelo muy grasiento,
es fidelidad arrebujada
en un tiesto que está seco
Es un árbol orgulloso
es un bello dios alado,
es betún negro y pringoso
de unos zapatos usados
Es un banco en una calle
es una acera pisada,
es un globo deshinchado
y una fuente desecada
Es la poesía del que sufre
es el aullido del lobo,
es la mezquindad del mundo
revuelta con sus retoños
Era un otoño olvidado
era un siete ya pasado,
era dolor y amargura
era un ataud plateado
Era un cabello y un ojo
era una voz y un anhelo,
era una mano muy blanca,
era ya un cuerpo entero
Era un encaje gastado
era un vaso de agua fría,
en ese cuerpo tan flaco
está su alma dormida
Era perder lo que tienes
era quedarse vacío,
era morir desde dentro
sin lanzar ningún quejido
Era una mancha en el cielo
era una abeja hacendosa,
era el engaño del sabio
y el deshojar de una rosa
Era una monja muy blanca
era un puñal oxidado,
era un árbol ya caído
era un grito desgarrado
Es la pregunta prendida
es el horror de la araña
que descubrió la mentira...