D. JUAN
Pardiez, pero que estupidez
me han robado la bolsa de mis monedas.
¡Guardia!
¡Decidmele caballero!
¡Detenetmele al ladronzuelo de poca monta,
es un rapaz pequeño y escuálido.
¿Y lo habeiles visto señor
cuándo os robaba los cuartos?
Pues no, pero he sentido como un cosquilleo
en mis nobles partes traseras,
de momento pensé que seriase una
bella dama que en aquestos momentos pasarase,
pero confundiérame de manos.
¡Ay! que desilusión la mía
yo que ya me veía
en el lecho de la dama.
¡Maldita sea mi estampa!
que mala suerte he tenido,
me he quedado sin dinero,
sin justicia,
y con ganas de meter mano a este villano,
pero más me hubiera gustado
haber tocado a la bella dama,
y si hubiera podido
habersela metido
solo un poquito.
Pardiez, pero que estupidez
me han robado la bolsa de mis monedas.
¡Guardia!
¡Decidmele caballero!
¡Detenetmele al ladronzuelo de poca monta,
es un rapaz pequeño y escuálido.
¿Y lo habeiles visto señor
cuándo os robaba los cuartos?
Pues no, pero he sentido como un cosquilleo
en mis nobles partes traseras,
de momento pensé que seriase una
bella dama que en aquestos momentos pasarase,
pero confundiérame de manos.
¡Ay! que desilusión la mía
yo que ya me veía
en el lecho de la dama.
¡Maldita sea mi estampa!
que mala suerte he tenido,
me he quedado sin dinero,
sin justicia,
y con ganas de meter mano a este villano,
pero más me hubiera gustado
haber tocado a la bella dama,
y si hubiera podido
habersela metido
solo un poquito.