En mis manos tengo espinas de acero
que cortan y sangran,
tengo el don y el látigo
En mis manos tengo días
de sol nublado,
tengo restos de arena que calman
tengo los pedazos de mi alma
tengo el pan y el trigo.
En mis manos tengo dioses falsos
que no hacen su voluntad
tengo la pólvora y el polvo,
ascos y miserias
el voluptuoso sabor
En mis manos tengo primaveras
sin rayos de sol.
En mis manos tengo el perdón
la razón y el olvido.
Antonio Horodyski.