Josué M. Marrero
Poeta recién llegado
Aqui expreso un sentimineto muy personal que a poco puede formar parte de mi coleccion.
¿Donde están los curiosos que no tienen rostro?
¿Donde están los que su amistad ofrecían?
¿Acaso todas eran féminas apelantes a la pasión efímera?
Y no era la verdad que brotaba de mi pluma
Sino mas que la cierta sensualidad que un cuerpo galante prometiera
Bajo la ingenuidad de un joven perspicaz que a nada le temía
Y la añoranza de una esperanza viva en la inocencia
de una figura rica en su devoción al amor,
por la que cínica menos sentía
entregando a la amada toda la galantería de la poesía
en los versos cautivantes que a ella enloquecían
zaceando la sed por elogio de tal moza pervertida
Y a puras penas me pregunto: ¿Que de tanta admiración?
Si no le costo al liceo corrupto de Bayamón, mas que la infamia barata
Que calumnia constantemente a todo el que con el corazón inspira cambio
Pues el martillazo de su injuria mi hechizo disperso
Dejándome en tal justa señero y con el corazón hecho pedazos
Doy el mejor espectáculo
Apena que algunos se lo pierdan
No es tan solo la poesía
Sino la danza conforme a la pugna con el misterio que la muerte deja
Esta vez con la máscara verde del crimen de la empresa
Mírenme a los ojos y díganme
si en mi pequeña revolución, aun de aquel destello queda
Mientras que ahora me he prohibido del liderazgo levantar fortalezas
Que al fin derribadas solo dejan el fétido cadáver de la mejor de las ideas
Ya que el verdadero líder no es sofocado por cualquier oposición
Ese papel es para todo un Príncipe del horror
Ese papel nos lo dedico, no por sabio, quien yo refutara, el Sr. Maquiavelo
¿Donde están los curiosos que no tienen rostro?
¿Donde están los que su amistad ofrecían?
¿Acaso todas eran féminas apelantes a la pasión efímera?
Y no era la verdad que brotaba de mi pluma
Sino mas que la cierta sensualidad que un cuerpo galante prometiera
Bajo la ingenuidad de un joven perspicaz que a nada le temía
Y la añoranza de una esperanza viva en la inocencia
de una figura rica en su devoción al amor,
por la que cínica menos sentía
entregando a la amada toda la galantería de la poesía
en los versos cautivantes que a ella enloquecían
zaceando la sed por elogio de tal moza pervertida
Y a puras penas me pregunto: ¿Que de tanta admiración?
Si no le costo al liceo corrupto de Bayamón, mas que la infamia barata
Que calumnia constantemente a todo el que con el corazón inspira cambio
Pues el martillazo de su injuria mi hechizo disperso
Dejándome en tal justa señero y con el corazón hecho pedazos
Doy el mejor espectáculo
Apena que algunos se lo pierdan
No es tan solo la poesía
Sino la danza conforme a la pugna con el misterio que la muerte deja
Esta vez con la máscara verde del crimen de la empresa
Mírenme a los ojos y díganme
si en mi pequeña revolución, aun de aquel destello queda
Mientras que ahora me he prohibido del liderazgo levantar fortalezas
Que al fin derribadas solo dejan el fétido cadáver de la mejor de las ideas
Ya que el verdadero líder no es sofocado por cualquier oposición
Ese papel es para todo un Príncipe del horror
Ese papel nos lo dedico, no por sabio, quien yo refutara, el Sr. Maquiavelo