Que bien hermosa mujer,
me brindaste un poco de tu cariño
que creyéndose este pobre hombre bendecido
sembró ternura y amor en su desdichada alma.
Cuan alegre se sentía mi ser
al saber que me querías.
destellaban fulgurantes mis ojos de pasión,
cuando jugabas conmigo entre la multitud
a ser novios abrazados.
La felicidad a tu lado cuan inmensa era,
bastaba solo que contara con tu presencia,
hoy que la verdad llega a mis ojos
es mi cuerpo y mi alma ahora solo un despojo.
Camino por la calle cabizbajo triste y desalineado
pues son tus recuerdos los que me mantienen ocupado.
Es mi pena por ti tan honda chiquilla bonita,
que copioso mi llanto recorre, formando
surcos en mi rostro demacrado.
me brindaste un poco de tu cariño
que creyéndose este pobre hombre bendecido
sembró ternura y amor en su desdichada alma.
Cuan alegre se sentía mi ser
al saber que me querías.
destellaban fulgurantes mis ojos de pasión,
cuando jugabas conmigo entre la multitud
a ser novios abrazados.
La felicidad a tu lado cuan inmensa era,
bastaba solo que contara con tu presencia,
hoy que la verdad llega a mis ojos
es mi cuerpo y mi alma ahora solo un despojo.
Camino por la calle cabizbajo triste y desalineado
pues son tus recuerdos los que me mantienen ocupado.
Es mi pena por ti tan honda chiquilla bonita,
que copioso mi llanto recorre, formando
surcos en mi rostro demacrado.
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