JAIME
Poeta adicto al portal
No sabía si poner esto en poemas de amor o aquí,
bueno....aqui cayó ya que creo que es netamente un poema de ausencia
ojalá es guste
No hay cómo contener mis lágrimas,
esta noche entera me recuerda a ti
Todo me recuerda a ti como a mi tierra,
como a los verdes bosques, las húmedas hojas
Y es verdad, no hay nada aquí que me recuerde a ti,
sólo el recuerdo
y un remendado autito de madera
Tal vez la noche me recuerda a ti, el frío
No hace frío, es verdad, igual tiemblo
Quizá sean las estrellas que no veo, ahora
recuerdan el brillo único de tu mirada
como las estrellas de mi tierra distante,
inalcanzable, como todas, quizá no tanto
Y es que nada hay de ti en esta noche
pero te siento aquí entre mis manos, tallada
con cincel memorial, imaginario,
labrada tiernamente desde este viento estancado
táctil y frío, que se eleva
Quizá la lluvia me recuerda a ti, no llueve, ahora
cae lentamente tu humedad sobre mis labios quietos,
en un beso, mis ojos cerrados, siento el rocío,
siento la vida en un momento,
verde otra vez, virgen
la eternidad que demora una gota
surcando mis mullidas hojas
Es que no hay cómo contener mis lágrimas,
quizá ellas me recuerdan a ti, como todo
como el sueño que siento sobre tus muslos empapados
donde caigo ahora poco a poco, tiernos muslos
y donde comienza el sueño acurrucado,
donde todo nace en el pasado, y muere otra vez
y nada me recuerda a ti, ya que estás,
donde te beso en un abrazo, bajo un bosque austral
bueno....aqui cayó ya que creo que es netamente un poema de ausencia
ojalá es guste
No hay cómo contener mis lágrimas,
esta noche entera me recuerda a ti
Todo me recuerda a ti como a mi tierra,
como a los verdes bosques, las húmedas hojas
Y es verdad, no hay nada aquí que me recuerde a ti,
sólo el recuerdo
y un remendado autito de madera
Tal vez la noche me recuerda a ti, el frío
No hace frío, es verdad, igual tiemblo
Quizá sean las estrellas que no veo, ahora
recuerdan el brillo único de tu mirada
como las estrellas de mi tierra distante,
inalcanzable, como todas, quizá no tanto
Y es que nada hay de ti en esta noche
pero te siento aquí entre mis manos, tallada
con cincel memorial, imaginario,
labrada tiernamente desde este viento estancado
táctil y frío, que se eleva
Quizá la lluvia me recuerda a ti, no llueve, ahora
cae lentamente tu humedad sobre mis labios quietos,
en un beso, mis ojos cerrados, siento el rocío,
siento la vida en un momento,
verde otra vez, virgen
la eternidad que demora una gota
surcando mis mullidas hojas
Es que no hay cómo contener mis lágrimas,
quizá ellas me recuerdan a ti, como todo
como el sueño que siento sobre tus muslos empapados
donde caigo ahora poco a poco, tiernos muslos
y donde comienza el sueño acurrucado,
donde todo nace en el pasado, y muere otra vez
y nada me recuerda a ti, ya que estás,
donde te beso en un abrazo, bajo un bosque austral