MiguelEsteban
ÚNICO
Anidan en el pecho las mariposas
que la piel surcan
cuando juntas tu latido con el mío.
Bailando juntos están
la rosa y el clavel masculino,
mecido al viento su brío.
Cantando al romance
el pájaro en su nido,
mi verso en el bosque perdido.
Recogerán las semillas
el sueño de las hadas danzarinas.
Trémulo destello violeta
se vierte entre las ramas.
Tu cuerpo tierra mansa
donde los lirios se acuestan,
tu pelo reflejo de noche eterna.
Naciendo de tus caricias
el beso de la siembra.
Entre arrullo de nana
sueño tu llegada,
sueño que me abrazas
allí donde las flores cantan.
En aquel instante
que por querer mirarte
abrieron sus alas las mariposas.
Seguiré aquella estela
que tu mirada crea.
Habitaré a tinta y garra
el fuego de la estrella.
Seguiré tus pasos
aunque no lo creas,
encontraré refugio en tu cariño,
la ternura abrigará el latido.
Lentamente construiré las escaleras
para bajarte las estrellas.
Pregúntale al viento
si es amor lo que siento.
El Castellano y Leannán-Sídhe