efimero1979
Poeta recién llegado
Eras la fantasia oscura
que endulzaba mis labios
cada vez que se rozaban.
Te citaba en sueños
y tu acudías a llenar de ruidos
mis asiduos silencios.
Te vestía de blanco
y el porqué no entendía
y sin embargo era el color
de mi excitación.
En la madrugada cerrada,
nuestras casas dormían,
demasiado cercana
siempre se hacía,
tu intensa llamada.
La azotéa de nuestro edificio
se convertía en el lugar secreto
donde se encontraban
nuestros húmedos sueños.
Agarrada al borde de la caída
me esperabas de espaldas,
aceptando la sorpresa
de mi silenciosa llegada.
Mi pecho en tu espalda,
mi respiración en tu oido,
mis caricias por tu piel,
la respiración contenida.
Te dejas caer hacia atrás
sintiendo mi excitación,
mis manos rodean tu cuerpo
y te acarician hacia mí.
Me quedo dormido en la curva
que forma tu cuello con tus hombros.
Ahora solo recuerdo
los deseos ya cumplidos.
que endulzaba mis labios
cada vez que se rozaban.
Te citaba en sueños
y tu acudías a llenar de ruidos
mis asiduos silencios.
Te vestía de blanco
y el porqué no entendía
y sin embargo era el color
de mi excitación.
En la madrugada cerrada,
nuestras casas dormían,
demasiado cercana
siempre se hacía,
tu intensa llamada.
La azotéa de nuestro edificio
se convertía en el lugar secreto
donde se encontraban
nuestros húmedos sueños.
Agarrada al borde de la caída
me esperabas de espaldas,
aceptando la sorpresa
de mi silenciosa llegada.
Mi pecho en tu espalda,
mi respiración en tu oido,
mis caricias por tu piel,
la respiración contenida.
Te dejas caer hacia atrás
sintiendo mi excitación,
mis manos rodean tu cuerpo
y te acarician hacia mí.
Me quedo dormido en la curva
que forma tu cuello con tus hombros.
Ahora solo recuerdo
los deseos ya cumplidos.