jmacgar
Poeta veterano en el portal
Dos agujeros y Van Gogh
Sentado en su escritorio, puso el extremo del frío tubo de metal en su sien derecha y apretó el gatillo. La bala taladró el cráneo, atravesó limpiamente el cerebro por entre las neuronas, allí donde se dice que el alma habita y, tras hacer otro agujero en la sien izquierda, fue a incrustarse en la venda que cubre la oreja de Van Gogh en una reproducción del cuadro del pintor que pendía de la pared, mientras el alma se iba derramando por sendos agujeros.