G. Sarmiento
Poeta asiduo al portal
Ya ves, no he podido olvidarte,
y sé que tú lo has conseguido.
No quiso el olvido apiadarse;
y aunque vivo, voy malherido.
Ya ves, nunca fuimos iguales,
ni iguales verás dos caminos.
Sin dolor, de mí te alejaste,
quedando la pena conmigo.
Ya ves, en nada hemos cambiado.
Cada cual va con su destino.
Yo, cosechando mil recuerdos;
y tú, sembrando mil olvidos.
No es que pretenda molestarte,
ni desandar lo ya vivido,
pero quisiera recordarte
que los dos algo hemos perdido.
¡Ay! Un gran amor nunca muere,
ni muere el pasado de un río...
Siempre pervive su naciente,
aunque luego quede dormido.
G.S.A.