Alex Courant
Poeta adicto al portal
[FONT="]Dos extraños
Una era la luna y era distinta.
He aquí que estarías totalmente desnuda
y, desnuda, tu delgada figura
se fundiría totalmente en mis brazos.
Difícil sería olvidar el recuerdo,
fácil el recuerdo de olvidarnos.
Haríamos imágenes imprecisas
de un cuerpo sobre otro cuerpo,
de la luz ajena de otra sombra.
Moriríamos de una vez
de la única vez de vivirnos
en largos segundos y pequeñas horas.
Ni un nombre quedará,
será sólo él para ti, ella para mí.
Y sin querer quererte
acabaría queriendo que me quisieras
cuando habré ido sin ti o sin mí te habrás ido.
Queriendo, tal vez,
que yo hubiera querido quererte,
cuando una era la luna
y nosotros dos extraños
en un triste cuarto de hotel a solas.