ade castillo
Poeta adicto al portal
[center:a3379eabac]Dos lagrimas
Somos dos lagrimas ocultas que buscan la soledad
para desahogar la mustia tristeza que oprime el alma
deseosas aspiran limpiar las ruinas de la adversidad
que obstruyen las arterias de la glorificada calma
Disimuladas nacen y mueren sin encontrar salida
estancadas en un mar desierto de aparentes risas
que estrangulan cruelmente su súplica escondida
entre bullicios fastidiosos de mortíferas melodías
Apetecen correr libremente por el rostro sin faz
para hundirse en el llanto consolador de la agonía
donde el lamento logre arrancar el hábil disfraz
que prohíbe dar rienda suelta a su suspicaz afonía
Piden vaciar hasta la última gota de su desdicha
Perecer lánguidamente al infortunio de la vida
Y renacer al amor en una irradiación de dicha
Como dos gotas de agua de una suave llovizna.
Adela Castillo[/center:a3379eabac]
Somos dos lagrimas ocultas que buscan la soledad
para desahogar la mustia tristeza que oprime el alma
deseosas aspiran limpiar las ruinas de la adversidad
que obstruyen las arterias de la glorificada calma
Disimuladas nacen y mueren sin encontrar salida
estancadas en un mar desierto de aparentes risas
que estrangulan cruelmente su súplica escondida
entre bullicios fastidiosos de mortíferas melodías
Apetecen correr libremente por el rostro sin faz
para hundirse en el llanto consolador de la agonía
donde el lamento logre arrancar el hábil disfraz
que prohíbe dar rienda suelta a su suspicaz afonía
Piden vaciar hasta la última gota de su desdicha
Perecer lánguidamente al infortunio de la vida
Y renacer al amor en una irradiación de dicha
Como dos gotas de agua de una suave llovizna.
Adela Castillo[/center:a3379eabac]