Maureen
Poeta recién llegado
Te ofrecería una rosa porque la naturaleza presenta las cosas hermosas
como un icono de belleza, los cuales son irrepetibles;
es tan delicado el roce de los dedos al tocar sus pétalos
que lo haría solo con la mirada, pero al volver la vista a esa rosa,
quedaría perpleja, porque sus pétalos son aterciopelados, finos y exquisitos;
su color escarlata de tono intenso he inimaginable
que se mezcla con la suavidad, la belleza y el aroma del cielo
de los cuales es incalculable el misterioso valor de ella.
Y te ofrecería una segunda rosa,
la cual he robado del jardín de mi corazón, la que tiene un notable rocío,
semejante a las lágrimas derramadas por mi alma
al sentir el frio de tus manos recogiendo las espinas del destino;
espero que esto te haga entender el inmenso poder de la belleza
que para mi tu eres y que como espejo se a reflejando tu pureza de ángel;
y dentro de este capullo blanco que está cubierto por cada uno de sus dones
embelesados por la obra grandiosa de Dios Tu.
Estas han sido dos rosas para ti que con todo el tiempo de mi vida
las dejaría descansar entre tus manos que servirían como un libro
que entre las páginas blancas se secaran con amor y pasión
porque con ellas recordaras el inmenso amor sentido para ti.
como un icono de belleza, los cuales son irrepetibles;
es tan delicado el roce de los dedos al tocar sus pétalos
que lo haría solo con la mirada, pero al volver la vista a esa rosa,
quedaría perpleja, porque sus pétalos son aterciopelados, finos y exquisitos;
su color escarlata de tono intenso he inimaginable
que se mezcla con la suavidad, la belleza y el aroma del cielo
de los cuales es incalculable el misterioso valor de ella.
Y te ofrecería una segunda rosa,
la cual he robado del jardín de mi corazón, la que tiene un notable rocío,
semejante a las lágrimas derramadas por mi alma
al sentir el frio de tus manos recogiendo las espinas del destino;
espero que esto te haga entender el inmenso poder de la belleza
que para mi tu eres y que como espejo se a reflejando tu pureza de ángel;
y dentro de este capullo blanco que está cubierto por cada uno de sus dones
embelesados por la obra grandiosa de Dios Tu.
Estas han sido dos rosas para ti que con todo el tiempo de mi vida
las dejaría descansar entre tus manos que servirían como un libro
que entre las páginas blancas se secaran con amor y pasión
porque con ellas recordaras el inmenso amor sentido para ti.