david del prado
Poeta asiduo al portal
recuerdo aquellas noches de misterio
el sendero vacío , una mujer que llora ...
la muerte sobre la via va afilando su guadaña fria ,
el cielo claro , la noche oscura ...
con tantas estrellas encendidas iluminando
nuesto caminar de manos entrelazadas ,
y mi mirada , lo dice todo ...
y tu mirada se convierte en una lágrima ...
y en mi mano esta la caricia de tu rostro,
y en tu piel nace un pequeño suspiro...
te quiero tanto amor , con mi corazón tan lleno ...
incorruptiblemente te amé , con mis bolsillos vacios
te extraño cuando llevo el mundo en mis espaldas
te necesito , aunque aun tenga en mi boca
el sabor de tu miel y tus aromas ...
tal vez fue ayer , quizás fue un sueño
un vidrio malo de pesadilla entre los dos
una tormenta furiosa que azota mi alma
y la tinta de tu rostro aun se desvanece ...
un camino sinuoso de espinas doradas
y un descanso en la tierra con los piés de sangre,
las lagrimas ácidas que derriten mi rostro de sombras
un poco de consuelo con el sol palmeandome la espalda ,
siempre ante mi germinan unos piés de princesa
y tu mirada de enredadera , tan ciega como la mía ...
el sendero vacío , una mujer que llora ...
la muerte sobre la via va afilando su guadaña fria ,
el cielo claro , la noche oscura ...
con tantas estrellas encendidas iluminando
nuesto caminar de manos entrelazadas ,
y mi mirada , lo dice todo ...
y tu mirada se convierte en una lágrima ...
y en mi mano esta la caricia de tu rostro,
y en tu piel nace un pequeño suspiro...
te quiero tanto amor , con mi corazón tan lleno ...
incorruptiblemente te amé , con mis bolsillos vacios
te extraño cuando llevo el mundo en mis espaldas
te necesito , aunque aun tenga en mi boca
el sabor de tu miel y tus aromas ...
tal vez fue ayer , quizás fue un sueño
un vidrio malo de pesadilla entre los dos
una tormenta furiosa que azota mi alma
y la tinta de tu rostro aun se desvanece ...
un camino sinuoso de espinas doradas
y un descanso en la tierra con los piés de sangre,
las lagrimas ácidas que derriten mi rostro de sombras
un poco de consuelo con el sol palmeandome la espalda ,
siempre ante mi germinan unos piés de princesa
y tu mirada de enredadera , tan ciega como la mía ...
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