alvarezyure
Poeta adicto al portal
Tiempo hace ya, quizás dos tiempos y medio
que por primera vez te ví,
no importa donde estabas, no importa lo que hacías,
solo importa que ese día, por primera vez te ví.
Ví tu rubio pelo, ví tus ojos claros
ví tu amplia frente, ví tus suaves manos
ví como te agradó, el que un día te dijera,
que nervioso me ponías, cuando estaba frente a tí.
Pero algo nunca te dije, y quiero expresarlo hoy,
que mientras miraba tus ojos, hurgaba en tu corazón.
En él ví melancolía, y muchas ganas de vivir,
y te hablé de tristes historias, que me gustaba escribir,
la cambié por una canción, que aún espero recibir.
Tiempo hace ya, quizás dos tiempos y medio,
que por primera vez te ví.
Si no hay tristeza -- te dije un día --
no se agradece el vivir,
ni las cosas bellas, ni el sabor de amigo,
ni siquiera el sonreír.
Hoy van pasando los días,
poco a poco me alejas de tí,
hay menos palabras, hay menos sonrisas,
hay un -- hasta luego -- me esperan allí.
Hasta que llegue un tiempo,
quizás dos tiempos y medio,
en que yo recordaré en lo profundo de mi vida,
la primera vez que te ví.
Y tú... Seguramente tú...
Ni te acordarás,- de mí.
que por primera vez te ví,
no importa donde estabas, no importa lo que hacías,
solo importa que ese día, por primera vez te ví.
Ví tu rubio pelo, ví tus ojos claros
ví tu amplia frente, ví tus suaves manos
ví como te agradó, el que un día te dijera,
que nervioso me ponías, cuando estaba frente a tí.
Pero algo nunca te dije, y quiero expresarlo hoy,
que mientras miraba tus ojos, hurgaba en tu corazón.
En él ví melancolía, y muchas ganas de vivir,
y te hablé de tristes historias, que me gustaba escribir,
la cambié por una canción, que aún espero recibir.
Tiempo hace ya, quizás dos tiempos y medio,
que por primera vez te ví.
Si no hay tristeza -- te dije un día --
no se agradece el vivir,
ni las cosas bellas, ni el sabor de amigo,
ni siquiera el sonreír.
Hoy van pasando los días,
poco a poco me alejas de tí,
hay menos palabras, hay menos sonrisas,
hay un -- hasta luego -- me esperan allí.
Hasta que llegue un tiempo,
quizás dos tiempos y medio,
en que yo recordaré en lo profundo de mi vida,
la primera vez que te ví.
Y tú... Seguramente tú...
Ni te acordarás,- de mí.