Antares
Poeta adicto al portal
“Existe un lugar en cada persona, que sólo a ella le pertenece”
Me acerco a la lluvia
aunque sólo sea aquella
que resbala por el cristal
de la ventana.
El fuerte viento
mueve las copas de los árboles
como si danzaran a su compás.
Y siento una bella similitud
con esos árboles...
Por un lado,
soy tronco sólido y fuertes raíces.
Tomo el alimento de la tierra
generosa y protectora,
dónde sé que soy feliz.
Y fluye en mí,
una savia poderosa...
La misma savia sangra
cuando podan sus ramas.
Por otro lado,
soy copa de árbol libre
que se mece con la brisa,
que recibe los rayos del Sol
y las gotas de lluvia.
Y sueña cada atardecer,
cuando en sus hojas
se refleja un cielo arrebolado,
con una pasión eterna.
Me gustan los atardeceres...
Es inefable la sensación
de observar el Occidente
con la mirada hierática,
resguardando
la llave de lo arcano.
Me acerco a la lluvia
aunque sólo sea aquella
que resbala por el cristal
de la ventana.
El fuerte viento
mueve las copas de los árboles
como si danzaran a su compás.
Y siento una bella similitud
con esos árboles...
Por un lado,
soy tronco sólido y fuertes raíces.
Tomo el alimento de la tierra
generosa y protectora,
dónde sé que soy feliz.
Y fluye en mí,
una savia poderosa...
La misma savia sangra
cuando podan sus ramas.
Por otro lado,
soy copa de árbol libre
que se mece con la brisa,
que recibe los rayos del Sol
y las gotas de lluvia.
Y sueña cada atardecer,
cuando en sus hojas
se refleja un cielo arrebolado,
con una pasión eterna.
Me gustan los atardeceres...
Es inefable la sensación
de observar el Occidente
con la mirada hierática,
resguardando
la llave de lo arcano.
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