Ayax
Poeta que considera el portal su segunda casa
Indecisa entre erótico gemido,
que sientas que te arrancan de la piel,
y la voz anodina de oropel
con que siempre, en la cama, has respondido
al colmo de respeto en tu marido:
causando que la esposa buena y fiel,
de su frenesí el más rojo clavel,
en su carne, jamás, haya encendido.
Y, no es que no te atraiga lo prohibido
y me seas, por eso, tan esquiva
pues eres de pasión cual siempreviva
y sabes que el dios Eros ha querido
que te sientas, por mí, dubitativa,
y siendo mía, un sueño hayas tenido.
que sientas que te arrancan de la piel,
y la voz anodina de oropel
con que siempre, en la cama, has respondido
al colmo de respeto en tu marido:
causando que la esposa buena y fiel,
de su frenesí el más rojo clavel,
en su carne, jamás, haya encendido.
Y, no es que no te atraiga lo prohibido
y me seas, por eso, tan esquiva
pues eres de pasión cual siempreviva
y sabes que el dios Eros ha querido
que te sientas, por mí, dubitativa,
y siendo mía, un sueño hayas tenido.
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