Jose Anibal Ortiz Lozada
Poeta adicto al portal
Duele amar con el corazón roto,
como duele el sol cuando no alumbra,
como duele el mar que no tiene orilla
y rompe sus olas contra el silencio.
Te amo, aún con las grietas abiertas,
con los latidos sangrando despacio,
te amo desde los fragmentos
que ya no saben cómo sostenerse.
Amar así es besar con el alma herida,
es sembrar en tierra seca
esperando que florezca una ternura.
Es escribir tu nombre en mis noches
como si cada letra suturara mis pedazos.
Tú no sabes cuánto pesa el amor
cuando se lleva roto,
cuando cada abrazo
es un eco de lo que no fue,
cuando besar es recordar
que alguna vez dolía menos.
Pero aún así te amo.
Con la fidelidad de los huesos,
con la ternura que sobrevive al derrumbe,
con las manos vacías
pero abiertas.
Porque amar con el corazón roto
es tal vez la forma más pura de amar:
sin promesas,
sin escudos,
sin esperanza,
solo con el temblor honesto
de quien no puede dejar de sentir,
aunque duela.
como duele el sol cuando no alumbra,
como duele el mar que no tiene orilla
y rompe sus olas contra el silencio.
Te amo, aún con las grietas abiertas,
con los latidos sangrando despacio,
te amo desde los fragmentos
que ya no saben cómo sostenerse.
Amar así es besar con el alma herida,
es sembrar en tierra seca
esperando que florezca una ternura.
Es escribir tu nombre en mis noches
como si cada letra suturara mis pedazos.
Tú no sabes cuánto pesa el amor
cuando se lleva roto,
cuando cada abrazo
es un eco de lo que no fue,
cuando besar es recordar
que alguna vez dolía menos.
Pero aún así te amo.
Con la fidelidad de los huesos,
con la ternura que sobrevive al derrumbe,
con las manos vacías
pero abiertas.
Porque amar con el corazón roto
es tal vez la forma más pura de amar:
sin promesas,
sin escudos,
sin esperanza,
solo con el temblor honesto
de quien no puede dejar de sentir,
aunque duela.