Invocación
Hay un poema en la senda,
hay un poema que me circunda,
el poema está en el futuro cercano,
el poema está en el éter,
encima de las brumas de la atmósfera
oscila; es un espíritu
y yo lo haré encarnar.
Que sude mi cuerpo,
que las serpientes atormenten mi pecho,
que estén ciegos mis ojos, mis oídos sordos, mis manos enloquecidas,
mi boca reseca, mi útero cortado,
mi vientre acuchillado, mi espalda azotada,
mi lengua desgarrada como una lonja de cuero,
que se inserten en mis pechos las piedras de granizo,
que yo esté decapitada,
si tan sólo mis labios pueden hablar,
si tan sólo dios puede acudir.
de Kathleen Raine
traducción: Silvina Ocampo
*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-**-*-*-*-*-*-*-*-*
Camina por la senda de los locos afanes
en su manos un arco de papel, y de flecha
un grafito gastado cuya punta es el rayo
que pretende a las nubes dar mortal estocada,
y la lluvia que caiga des-engrille zapatos
que en pantanos evitan el despegue anhelado
de lograr en el viento en su vuelo entre ocasos
generar el más noble y sutil de los versos,
que le dice a la rosa del color que ignoraba
pues le obsequia un espejo que enfrentado al del Ciego
infinitan recuerdo en lugar del olvido
y es Elal que renace cabalgando en el cisne,
serpentea cual lava parturienta de islas
esperanza-amalgama por el grito de Camus
la balanza hacia el sitio del que sufre la historia
por rojizos-verdosos que denuncia Cantinflas,
y ya no hacen falta a los labios, palabras
y ese Dios va al encuentro de los sueños de Rilke
y penetra en el vientre de un eterno poema
para ser nada menos: aquél Hijo del Hombre.
Ergasto-14-11-2006
Gracias Silvina Ocampo.
Hay un poema en la senda,
hay un poema que me circunda,
el poema está en el futuro cercano,
el poema está en el éter,
encima de las brumas de la atmósfera
oscila; es un espíritu
y yo lo haré encarnar.
Que sude mi cuerpo,
que las serpientes atormenten mi pecho,
que estén ciegos mis ojos, mis oídos sordos, mis manos enloquecidas,
mi boca reseca, mi útero cortado,
mi vientre acuchillado, mi espalda azotada,
mi lengua desgarrada como una lonja de cuero,
que se inserten en mis pechos las piedras de granizo,
que yo esté decapitada,
si tan sólo mis labios pueden hablar,
si tan sólo dios puede acudir.
de Kathleen Raine
traducción: Silvina Ocampo
*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-**-*-*-*-*-*-*-*-*
Un Golem para Kathleen Raine
Camina por la senda de los locos afanes
en su manos un arco de papel, y de flecha
un grafito gastado cuya punta es el rayo
que pretende a las nubes dar mortal estocada,
y la lluvia que caiga des-engrille zapatos
que en pantanos evitan el despegue anhelado
de lograr en el viento en su vuelo entre ocasos
generar el más noble y sutil de los versos,
que le dice a la rosa del color que ignoraba
pues le obsequia un espejo que enfrentado al del Ciego
infinitan recuerdo en lugar del olvido
y es Elal que renace cabalgando en el cisne,
serpentea cual lava parturienta de islas
esperanza-amalgama por el grito de Camus
la balanza hacia el sitio del que sufre la historia
por rojizos-verdosos que denuncia Cantinflas,
y ya no hacen falta a los labios, palabras
y ese Dios va al encuentro de los sueños de Rilke
y penetra en el vientre de un eterno poema
para ser nada menos: aquél Hijo del Hombre.
Ergasto-14-11-2006
Gracias Silvina Ocampo.
Última edición: