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El cielo clama con fervor que tu sangre
brote de entre tus heridas,
que el dios de este mundo aniquile tu vos
y permute mi percepción.
Haré que estalle tu corazón
y sentirás mi rencor como el calor del sol,
ya no habrá clemencia sólo dolor ;
ángeles demonios danzan a tu alrededor
Habré de levantarme sobre tus cenizas,
sobre los pedazos de tu recuerdo
y calcinaré tus labios y sus huellas en mi piel,
borraré tu olor de mi cama, tu silueta en mi alma.
Mi lápiz es el dedo de dios
que escribe tu destino perdido, oscuro y hundido;
sufrirás en la oscuridad por toda la eternidad,
serás sólo soledad sin rumbo sin calma.
Y yo soy el asesino de tu imagen austera,
en mis manos comerán tus gusanos
y de ellos haré mis trofeos,
serán tu sangre y tus huesos el atavío en mi dintel,
el premio a mi vana clemencia.
Vivo en la noche y vivirás conmigo,
suelo ser un cazador furtivo,
lo siento si eres mi presa,
disfrutaré los gritos en tu presencia
y el silencio de tu feliz ausencia.
De mis venas nace la venganza
que he de derramar sobre ti,
ahogándote de mi odio
y viéndote morir en mis fauces
matando mi nombre de tu boca.
Efectos vocales, sonidos,
habrá que destrozarles uno a uno,
es un binomio, corazones y canciones
atan sentimientos espectrales,
mientras te consumes
buscaré un color para mis murales.
Donde habré de pintar tu voz agonizante,
éste final que te he dado en mis manos
y el castigo a tu despiadado engaño.
Soy un artista que pinta lo que tu corazón insista
e insiste morir y yo lo haré feliz
para que dejarlo vivir y verlo sufrir,
mejor desaparecer y verlo caer en este infierno
donde estará en un sueño eterno.
Ahora divago en mi mente,
augurando mi muerte, tal vez no silenciosa,
pero al menos no por tu herida.
Nadie podrá con nosotros,
ahora somos dos, nos unimos,
somos dos escritores,
dos destructores de corazones
y nadie nos podrá vencer
todos los que nos enfrenten van a perecer.
El cielo clama con fervor que tu sangre
brote de entre tus heridas,
que el dios de este mundo aniquile tu vos
y permute mi percepción.
Haré que estalle tu corazón
y sentirás mi rencor como el calor del sol,
ya no habrá clemencia sólo dolor ;
ángeles demonios danzan a tu alrededor
Habré de levantarme sobre tus cenizas,
sobre los pedazos de tu recuerdo
y calcinaré tus labios y sus huellas en mi piel,
borraré tu olor de mi cama, tu silueta en mi alma.
Mi lápiz es el dedo de dios
que escribe tu destino perdido, oscuro y hundido;
sufrirás en la oscuridad por toda la eternidad,
serás sólo soledad sin rumbo sin calma.
Y yo soy el asesino de tu imagen austera,
en mis manos comerán tus gusanos
y de ellos haré mis trofeos,
serán tu sangre y tus huesos el atavío en mi dintel,
el premio a mi vana clemencia.
Vivo en la noche y vivirás conmigo,
suelo ser un cazador furtivo,
lo siento si eres mi presa,
disfrutaré los gritos en tu presencia
y el silencio de tu feliz ausencia.
De mis venas nace la venganza
que he de derramar sobre ti,
ahogándote de mi odio
y viéndote morir en mis fauces
matando mi nombre de tu boca.
Efectos vocales, sonidos,
habrá que destrozarles uno a uno,
es un binomio, corazones y canciones
atan sentimientos espectrales,
mientras te consumes
buscaré un color para mis murales.
Donde habré de pintar tu voz agonizante,
éste final que te he dado en mis manos
y el castigo a tu despiadado engaño.
Soy un artista que pinta lo que tu corazón insista
e insiste morir y yo lo haré feliz
para que dejarlo vivir y verlo sufrir,
mejor desaparecer y verlo caer en este infierno
donde estará en un sueño eterno.
Ahora divago en mi mente,
augurando mi muerte, tal vez no silenciosa,
pero al menos no por tu herida.
Nadie podrá con nosotros,
ahora somos dos, nos unimos,
somos dos escritores,
dos destructores de corazones
y nadie nos podrá vencer
todos los que nos enfrenten van a perecer.
El cielo clama con fervor que tu sangre
brote de entre tus heridas,
que el dios de este mundo aniquile tu vos
y permute mi percepción.
Haré que estalle tu corazón
y sentirás mi rencor como el calor del sol,
ya no habrá clemencia sólo dolor ;
ángeles demonios danzan a tu alrededor
Habré de levantarme sobre tus cenizas,
sobre los pedazos de tu recuerdo
y calcinaré tus labios y sus huellas en mi piel,
borraré tu olor de mi cama, tu silueta en mi alma.
Mi lápiz es el dedo de dios
que escribe tu destino perdido, oscuro y hundido;
sufrirás en la oscuridad por toda la eternidad,
serás sólo soledad sin rumbo sin calma.
Y yo soy el asesino de tu imagen austera,
en mis manos comerán tus gusanos
y de ellos haré mis trofeos,
serán tu sangre y tus huesos el atavío en mi dintel,
el premio a mi vana clemencia.
Vivo en la noche y vivirás conmigo,
suelo ser un cazador furtivo,
lo siento si eres mi presa,
disfrutaré los gritos en tu presencia
y el silencio de tu feliz ausencia.
De mis venas nace la venganza
que he de derramar sobre ti,
ahogándote de mi odio
y viéndote morir en mis fauces
matando mi nombre de tu boca.
Efectos vocales, sonidos,
habrá que destrozarles uno a uno,
es un binomio, corazones y canciones
atan sentimientos espectrales,
mientras te consumes
buscaré un color para mis murales.
Donde habré de pintar tu voz agonizante,
éste final que te he dado en mis manos
y el castigo a tu despiadado engaño.
Soy un artista que pinta lo que tu corazón insista
e insiste morir y yo lo haré feliz
para que dejarlo vivir y verlo sufrir,
mejor desaparecer y verlo caer en este infierno
donde estará en un sueño eterno.
Ahora divago en mi mente,
augurando mi muerte, tal vez no silenciosa,
pero al menos no por tu herida.
Nadie podrá con nosotros,
ahora somos dos, nos unimos,
somos dos escritores,
dos destructores de corazones
y nadie nos podrá vencer
todos los que nos enfrenten van a perecer.
El cielo clama con fervor que tu sangre
brote de entre tus heridas,
que el dios de este mundo aniquile tu vos
y permute mi percepción.
Haré que estalle tu corazón
y sentirás mi rencor como el calor del sol,
ya no habrá clemencia sólo dolor ;
ángeles demonios danzan a tu alrededor
Habré de levantarme sobre tus cenizas,
sobre los pedazos de tu recuerdo
y calcinaré tus labios y sus huellas en mi piel,
borraré tu olor de mi cama, tu silueta en mi alma.
Mi lápiz es el dedo de dios
que escribe tu destino perdido, oscuro y hundido;
sufrirás en la oscuridad por toda la eternidad,
serás sólo soledad sin rumbo sin calma.
Y yo soy el asesino de tu imagen austera,
en mis manos comerán tus gusanos
y de ellos haré mis trofeos,
serán tu sangre y tus huesos el atavío en mi dintel,
el premio a mi vana clemencia.
Vivo en la noche y vivirás conmigo,
suelo ser un cazador furtivo,
lo siento si eres mi presa,
disfrutaré los gritos en tu presencia
y el silencio de tu feliz ausencia.
De mis venas nace la venganza
que he de derramar sobre ti,
ahogándote de mi odio
y viéndote morir en mis fauces
matando mi nombre de tu boca.
Efectos vocales, sonidos,
habrá que destrozarles uno a uno,
es un binomio, corazones y canciones
atan sentimientos espectrales,
mientras te consumes
buscaré un color para mis murales.
Donde habré de pintar tu voz agonizante,
éste final que te he dado en mis manos
y el castigo a tu despiadado engaño.
Soy un artista que pinta lo que tu corazón insista
e insiste morir y yo lo haré feliz
para que dejarlo vivir y verlo sufrir,
mejor desaparecer y verlo caer en este infierno
donde estará en un sueño eterno.
Ahora divago en mi mente,
augurando mi muerte, tal vez no silenciosa,
pero al menos no por tu herida.
Nadie podrá con nosotros,
ahora somos dos, nos unimos,
somos dos escritores,
dos destructores de corazones
y nadie nos podrá vencer
todos los que nos enfrenten van a perecer.