Esbelta tu silueta
Invitación para amapolas
Jardín con rocío vives al dar vueltas
Cuando bailas a cualquier hora
Ojos cofre de oro
Sonrisa con cárcel
Nariz perfecta tu decoro
Tus mejillas pintadas por el arte
Tu sonrisa un concierto azul en lluvia
Haciendo llorar a la risa
Manos tan pequeñas frágiles Petunias
Rosando mis manos como palpar la brisa
Y tus palabras, oh tus palabras
Manto de terciopelo son tus dichos
Vivo muerto dentro de tus fabulas
Soy el sirviente de tus caprichos
Olor a ciruelas en dulce de leche
Mariposas como acuarelas tus atuendos
Te mando besos con la luna cuando anochece
Las estrellas compiten con tus ojos tus luceros
Tan pequeña, tan serena
Un rompecabezas para formarlo
Tu cabello cascada en melena
Prohibido es tocarlo
Esbelta tu silueta
Invitación para este poeta perdido
En tantas horas inciertas
En el dolor de un silbido
Quererte es agonía
Desearte es expirar
No hay mejor manera para morirme
Que en el silencioso lecho profundo
Ahogado en el arroyo inmenso de tu rocío inerte cual molcajete luminoso...
tú! en el entierro añorado poderte amar.
Invitación para amapolas
Jardín con rocío vives al dar vueltas
Cuando bailas a cualquier hora
Ojos cofre de oro
Sonrisa con cárcel
Nariz perfecta tu decoro
Tus mejillas pintadas por el arte
Tu sonrisa un concierto azul en lluvia
Haciendo llorar a la risa
Manos tan pequeñas frágiles Petunias
Rosando mis manos como palpar la brisa
Y tus palabras, oh tus palabras
Manto de terciopelo son tus dichos
Vivo muerto dentro de tus fabulas
Soy el sirviente de tus caprichos
Olor a ciruelas en dulce de leche
Mariposas como acuarelas tus atuendos
Te mando besos con la luna cuando anochece
Las estrellas compiten con tus ojos tus luceros
Tan pequeña, tan serena
Un rompecabezas para formarlo
Tu cabello cascada en melena
Prohibido es tocarlo
Esbelta tu silueta
Invitación para este poeta perdido
En tantas horas inciertas
En el dolor de un silbido
Quererte es agonía
Desearte es expirar
No hay mejor manera para morirme
Que en el silencioso lecho profundo
Ahogado en el arroyo inmenso de tu rocío inerte cual molcajete luminoso...
tú! en el entierro añorado poderte amar.
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