SOLCIEGO
Poeta asiduo al portal
Entre el purpura de sus labios,
y la tristeza de sus ojos claros,
me sedujeron de pronto,
de sus lindas mejillas rosas,
su dulce semblante pálido.
No la imagine tan risueña,
bajo aquella otoñal lluvia,
semejabas una hermosa luna
cautiva entre mil estrellas.
Tres veces miré a sus ojos
y dos veces lo esquivamos,
pero en la última, su sonrisa
solo bastó para amarnos.
y la tristeza de sus ojos claros,
me sedujeron de pronto,
de sus lindas mejillas rosas,
su dulce semblante pálido.
No la imagine tan risueña,
bajo aquella otoñal lluvia,
semejabas una hermosa luna
cautiva entre mil estrellas.
Tres veces miré a sus ojos
y dos veces lo esquivamos,
pero en la última, su sonrisa
solo bastó para amarnos.