Solaribus
Poeta veterano en el portal
Huésped
del alma
—mi corazón—
cava hondo
en mi cuerpo
hasta el ángel
hasta el sol
hasta el don
hasta el fin
piedra sin párpados
dulce nenúfar
su laberinto
sus pétalos
sus mares como un muro
su íntima arena reloj
es un pasado
un instante le basta
para llorar
lo que no tuvo
en mil años
la roca
que horadó el tiempo
gota tras gota
por eso por favor
(yo te lo ruego)
jamás lo nombres
para que vivas
en la orfandad
de cada espíritu adorado
como un ladrón de pies
busca caminos
la dádivas del polen
las diminutas vertientes
del rocío de mi sangre
rebelde flor
en su plegaria
vive
la innoble altura
de su amor desmedido
su rezo culpable
su inocencia pura
su registro vocal
que fue siempre semilla
un oscuro sonido
enterrado y olvidado
su manera de amarte
es un escaso desierto
florecido
porque sus grifos
de luz
apenas fueron
las manos
de un inútil mercader
de la palabra
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