Que dulce es la noche, cuando se
escribe con bellas miradas en
el corazón un sin número de
sonetos, las puertas del alma
se abren de par en par como
Si un huracán estuviese acechando
Sobre nuestro lecho, es emociónate
saber que nuestro aliento se llene
de sensaciones sublimes, la forma
no importa, solo el damos apasionantes
interpretaciones al místico amor.
escribe con bellas miradas en
el corazón un sin número de
sonetos, las puertas del alma
se abren de par en par como
Si un huracán estuviese acechando
Sobre nuestro lecho, es emociónate
saber que nuestro aliento se llene
de sensaciones sublimes, la forma
no importa, solo el damos apasionantes
interpretaciones al místico amor.