najera
Poeta recién llegado
Alboroto de infancia
brotó en primavera,
su presente fragancia
me pidió a su vera.
Amaneceres vieron mis penas
de niñez alocada,
con mis lágrimas secas
y corazón de niebla.
Requerido fui por el cielo
y todavía llamo a su puerta,
a su sonrojado cascabel.
Me funde su miel,
su figura bien puesta
y besos entre vientos.
brotó en primavera,
su presente fragancia
me pidió a su vera.
Amaneceres vieron mis penas
de niñez alocada,
con mis lágrimas secas
y corazón de niebla.
Requerido fui por el cielo
y todavía llamo a su puerta,
a su sonrojado cascabel.
Me funde su miel,
su figura bien puesta
y besos entre vientos.