BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Desato los hilos
áureos magnéticos
en su esencia vigorosa
talud celestial néctar milagroso
en lo divino hallo la suplencia
la mirada suspendida en arrobo
como un dulce dedal de persianas
que operan su tristísima velocidad
de calendario inerme.
Abro, los dientes a la lluvia,
absuelvo los materiales inventivos,
las plegarias sutiles quedan arracimadas,
textos nocivos que pliegan su distancia
en lo perturbador del oxígeno diario.
Necesito trémulas opacidades
desnudas otredades que investigan
los horarios con temblor de chiquilla.
Desarmo los hilos
los lienzos abastecidos por el miedo,
la nativa procedencia de inciertos
corredores laberintos o presidios
de ausencia.
Miro muros desarrollarse,
voces de pétalos concluidos,
ecos de vértices calcinados,
espirales torcidas en el arrebato derruido,
y mi asombrada capacidad
se desmantela, en los trenes de antaño.
Los vegetales veteranos
redundan en favor del cuerpo,
son rebaños de hirsutos hilos dorados,
mi cuerpo añade la desidia
como un tubo de llenos brillos opacos.
Tenue alcanzo la redondez
en su mística de teología barata,
los presos inician su convención
su revolución amotinada.
Mis serpientes anulan el ritmo
soy río y soy árbol en lo frecuente
de los cauces cercanos, miro
los grandes parques públicos
despojarse de sus atuendos.
Desabrocho el jersey
mirada de heresiarca
de mítico hambriento
y palpo pechos contenidos
como una flor caen a mi mano.
©
áureos magnéticos
en su esencia vigorosa
talud celestial néctar milagroso
en lo divino hallo la suplencia
la mirada suspendida en arrobo
como un dulce dedal de persianas
que operan su tristísima velocidad
de calendario inerme.
Abro, los dientes a la lluvia,
absuelvo los materiales inventivos,
las plegarias sutiles quedan arracimadas,
textos nocivos que pliegan su distancia
en lo perturbador del oxígeno diario.
Necesito trémulas opacidades
desnudas otredades que investigan
los horarios con temblor de chiquilla.
Desarmo los hilos
los lienzos abastecidos por el miedo,
la nativa procedencia de inciertos
corredores laberintos o presidios
de ausencia.
Miro muros desarrollarse,
voces de pétalos concluidos,
ecos de vértices calcinados,
espirales torcidas en el arrebato derruido,
y mi asombrada capacidad
se desmantela, en los trenes de antaño.
Los vegetales veteranos
redundan en favor del cuerpo,
son rebaños de hirsutos hilos dorados,
mi cuerpo añade la desidia
como un tubo de llenos brillos opacos.
Tenue alcanzo la redondez
en su mística de teología barata,
los presos inician su convención
su revolución amotinada.
Mis serpientes anulan el ritmo
soy río y soy árbol en lo frecuente
de los cauces cercanos, miro
los grandes parques públicos
despojarse de sus atuendos.
Desabrocho el jersey
mirada de heresiarca
de mítico hambriento
y palpo pechos contenidos
como una flor caen a mi mano.
©