Oscura soledad oprime el cielo,
y su presencia suena mas lejana.
La lluvia baja triste como un velo,
tratando de ocultar su voz liviana.
El viento gris agita desconsuelo,
y estremecida llora mi ventana.
Fragiles sombras ruedan por el suelo,
y sabe Dios lo que vendra manana.
Hoy bendigo, querida, tu destino.
-Mientras sigo el sendero de tristeza
otras flores adornan tu camino.
Todo lo tuyo el corazon apresa
anhelando beberse el dulce vino,
que tu boca derrama cuando besa.
german g