Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dulce y cálido es mi fuego
que se atropella por salir,
¿quién se atreve a tomarlo?
¿quién se atreve a atizarlo?
para que mi llama acalore ese espíritu.
Dulce y cálido es el dulce soneto
que en mi boca se escurre
¿quién se atreve a contarlo?
¿quién se atreve a escucharlo?
para que mi trino llene los espacios,
que aún no se puedan llenar.
Dulce y cálido quiero adentrarme
en algún corazón indómito
que sólo busque vivir sus momentos
y no se dilate en el futuro arrogante
que sólo confía en vivir,
lo que aún no se vivirá.
Dulce y cálido quiero caminar desnudo,
por arenas blancas y negras
y sorber la suavidad de su piel
que me estremezca como aquella vez en el vientre.
Dulce y cálido es mi néctar,
que se escurre por entre mis piernas
preparado para quien desee beberlo,
húmedo y ardiente me preparo,
para bañar cada centímetro de tu cuello.
Dulces y cálidas son mis palabras sinceras
que se escurren como eco a través del tiempo
acomodándose abrigadas en tus sienes................
que se atropella por salir,
¿quién se atreve a tomarlo?
¿quién se atreve a atizarlo?
para que mi llama acalore ese espíritu.
Dulce y cálido es el dulce soneto
que en mi boca se escurre
¿quién se atreve a contarlo?
¿quién se atreve a escucharlo?
para que mi trino llene los espacios,
que aún no se puedan llenar.
Dulce y cálido quiero adentrarme
en algún corazón indómito
que sólo busque vivir sus momentos
y no se dilate en el futuro arrogante
que sólo confía en vivir,
lo que aún no se vivirá.
Dulce y cálido quiero caminar desnudo,
por arenas blancas y negras
y sorber la suavidad de su piel
que me estremezca como aquella vez en el vientre.
Dulce y cálido es mi néctar,
que se escurre por entre mis piernas
preparado para quien desee beberlo,
húmedo y ardiente me preparo,
para bañar cada centímetro de tu cuello.
Dulces y cálidas son mis palabras sinceras
que se escurren como eco a través del tiempo
acomodándose abrigadas en tus sienes................