duf9991
Poeta adicto al portal
¡Oh! Dulcinea,
musa de mis sueños revoltosos,
diosa de los surcos de mi alma,
cada espada que blando,
la blando pensando en tus bellos cabellos,
cabellos ansiados de este noble
caballero, de este hidalgo, sueños efímeros de este
rebelde hombre enloquecido.
¡Oh! Dulcinea,
mi vida entregaría yo por ti,
envuelta en papel de oro.
Cada gota de mi roja sangre
derramada en viles batallas
no es dolor alguno, mas es otra ofrenda
que con ilusión entrégote,
mi amor.
¡Oh! Dulcinea,
ósculo deseado, anhelado,
espero un día me lo entregues,
y te entregues a mí, para así
por siempre acariciarnos
aunque el sol se rompa en mil
y la luna lo reemplace
en vano intento de brillar.
¡Oh! Dulcinea. ¡Mi Dulcinea!
Cuan grande es tu atractivo,
donosura así jamás encontraré,
bello encanto, trozo de sol
hermosa mujer hechizante.
¡Te amo!
Yo con gran gallardo te lo digo
mi bella Dulcinea, ¡te amo!
musa de mis sueños revoltosos,
diosa de los surcos de mi alma,
cada espada que blando,
la blando pensando en tus bellos cabellos,
cabellos ansiados de este noble
caballero, de este hidalgo, sueños efímeros de este
rebelde hombre enloquecido.
¡Oh! Dulcinea,
mi vida entregaría yo por ti,
envuelta en papel de oro.
Cada gota de mi roja sangre
derramada en viles batallas
no es dolor alguno, mas es otra ofrenda
que con ilusión entrégote,
mi amor.
¡Oh! Dulcinea,
ósculo deseado, anhelado,
espero un día me lo entregues,
y te entregues a mí, para así
por siempre acariciarnos
aunque el sol se rompa en mil
y la luna lo reemplace
en vano intento de brillar.
¡Oh! Dulcinea. ¡Mi Dulcinea!
Cuan grande es tu atractivo,
donosura así jamás encontraré,
bello encanto, trozo de sol
hermosa mujer hechizante.
¡Te amo!
Yo con gran gallardo te lo digo
mi bella Dulcinea, ¡te amo!