Tormenta cálida de espesas rias de sangre.
Miles de voces agarradas,
duplicados ojos que me observan atentos a mis desgarros.
Manos que miran mi piel vieja y seca,
son lunares mis pecados pasados, pero no capitales.
La cava solloza a escondidas,
sangre derramada.
Aliento primaveral tósigo y fresco.
Rejuvenecedor.
Miles de voces agarradas,
duplicados ojos que me observan atentos a mis desgarros.
Manos que miran mi piel vieja y seca,
son lunares mis pecados pasados, pero no capitales.
La cava solloza a escondidas,
sangre derramada.
Aliento primaveral tósigo y fresco.
Rejuvenecedor.
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