Lord Vélfragor
Poeta adicto al portal
Raya en agonía mi descenso,
si el tiempo se ha convertido en enemigo,
si el silencio busca el motivo,
para ahogar el grito que nace aquí,
garganta seca... amor húmedo...
Mi corazón palpita,
el sereno de una noche tormentosa,
cuando en la luna escribí tu nombre,
cuando en las estrellas esculpí tu rostro...
¡Llamadme loco!
¡Llamadme tuyo!
Que la serenata se transforma en canto,
el canto en noche, tu pasión en mí,
en la calma de un respiro... en la agitación de un susurro,
si cuando escribo estas líneas tiemblo...
Rosas bendecidas por tu perfume,
araños cercanos a la piel,
que musitan las plegarias de tu vientre,
siendo el romance parte de esta obra,
si soy furtivo amante... tuyo...
Es el amor que declara la guerra,
ante la insolencia de la soledad,
si he encontrado en ti lo que tanto buscaba,
si eres tú la razón de mis plegarias,
así como la inspiración de mis días...
Recorriendo el sendero del firmamento,
es que perdido ante tus ojos,
me he entregado en cuerpo y alma...
a ti... por la miel de tus labios,
por el latir de los tiempos...
He aquí... te encontré amor mío...
Lord Velfragor
si el tiempo se ha convertido en enemigo,
si el silencio busca el motivo,
para ahogar el grito que nace aquí,
garganta seca... amor húmedo...
Mi corazón palpita,
el sereno de una noche tormentosa,
cuando en la luna escribí tu nombre,
cuando en las estrellas esculpí tu rostro...
¡Llamadme loco!
¡Llamadme tuyo!
Que la serenata se transforma en canto,
el canto en noche, tu pasión en mí,
en la calma de un respiro... en la agitación de un susurro,
si cuando escribo estas líneas tiemblo...
Rosas bendecidas por tu perfume,
araños cercanos a la piel,
que musitan las plegarias de tu vientre,
siendo el romance parte de esta obra,
si soy furtivo amante... tuyo...
Es el amor que declara la guerra,
ante la insolencia de la soledad,
si he encontrado en ti lo que tanto buscaba,
si eres tú la razón de mis plegarias,
así como la inspiración de mis días...
Recorriendo el sendero del firmamento,
es que perdido ante tus ojos,
me he entregado en cuerpo y alma...
a ti... por la miel de tus labios,
por el latir de los tiempos...
He aquí... te encontré amor mío...
Lord Velfragor