Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
Con la angustia de Lucero acabado de nacer ,
sin saber nada del universo sin saber
nada de este espacio vacío que me
circunda.
Espontáneamente confundido,
Espontáneamente confundido,
sideralmente despierto,
tan despierto que parezco no
tener párpados y para que los quiero.
No quiero perderme un minuto de este
espanto que es la vida sin ti ,
de esta soledad de estrella sin piernas ,
de este brillo incandescente
y presencial.
La distancia es un monstruo
La distancia es un monstruo
echo de agua,
es un animal feroz,
contra el cual no puedo luchar ,
el dios que nos partió en dos ,
para siempre.
Malditas las palabras no dichas,
Malditas las palabras no dichas,
malditas las acciones abortadas ,
los pasos no dados ,
que me llenaron de esta luz
que me colapsa ,
más nunca conocí tu calor.
Ni lo creare , pues no tengo
esa intención desconocida entre nosotros ,
fuego gélido que jamás será rojo
y vivirá azul por la
eternidad que me queda.
Sin cuerpo conocido y con
Sin cuerpo conocido y con
sólo caricias de papel ,
sin manos , sin corazón ,
con mucho dolor,
pero estará ausente de
pasión mientras siga viva la pluma .
Yo visto mi brillo en el vacío creado.
Yo trato de ubicarme conveniente
en el espacio ,
al lado de la luna trato ,
cuando ella me permite posarme
frente a ella, con este
humilde brillo de lucero
recién nacido.
Y recitar mis versos y aprovechar
Y recitar mis versos y aprovechar
mi posición y eclipsarme
de vez en cuando,
para que veas los que has creado ,
para que veas los tulipanes
que quemare en
tu fuego azul.
En honor a mi brillo y a tu olvido.
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