Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Las lunas morenas de Venus
bañando en oro a la Vía Láctea,
un faro en Marte, viendo de lejos
y en el desierto se pronostica marea alta.
Tus ojos como el reflejo de dos veleros,
tu voz, propietaria de todo el dial,
desearía que esta tarde caigan dos aguaceros
para tomar un café en tu ecuatorial.
La C mayor escondida en un treinta y seis,
la imaginación volando a flote,
te beso en la boca y nadie nos ve,
solamente la línea que hay en tu escote.
Escucho tus risas, van caminando de mis manos,
hay un trabalenguas cuando te miro,
apago la luz y lentamente nos besamos,
tu aroma a mi lado y yo suspiro.
Dibujo tu rostro cerca de mi almohada,
para acurrucarme como si fuera un niño,
ayer llevaba triste mi mirada
y hoy ondea firme la bandera del cariño.
bañando en oro a la Vía Láctea,
un faro en Marte, viendo de lejos
y en el desierto se pronostica marea alta.
Tus ojos como el reflejo de dos veleros,
tu voz, propietaria de todo el dial,
desearía que esta tarde caigan dos aguaceros
para tomar un café en tu ecuatorial.
La C mayor escondida en un treinta y seis,
la imaginación volando a flote,
te beso en la boca y nadie nos ve,
solamente la línea que hay en tu escote.
Escucho tus risas, van caminando de mis manos,
hay un trabalenguas cuando te miro,
apago la luz y lentamente nos besamos,
tu aroma a mi lado y yo suspiro.
Dibujo tu rostro cerca de mi almohada,
para acurrucarme como si fuera un niño,
ayer llevaba triste mi mirada
y hoy ondea firme la bandera del cariño.
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