Recuerdos guardo
de fiel mirada,
sonrisa clara
y hondo rasgo.
Soy artesano de los cielos
y con firme mano cruel
agrieto la luz de mil veranos,
torcando un corazón que en vano lucha;
pues largos años ha que tu latido en almirez cincelo.
¡Oh, espíritu que a la muerte no escuchas!
rinde tu ánimo a su suerte
y vende el libro último
de mi triste desvelo.
Recuerdo amargo
de fiel mirada
y la sonrisa clara
de mi tío Eduardo.
de fiel mirada,
sonrisa clara
y hondo rasgo.
Soy artesano de los cielos
y con firme mano cruel
agrieto la luz de mil veranos,
torcando un corazón que en vano lucha;
pues largos años ha que tu latido en almirez cincelo.
¡Oh, espíritu que a la muerte no escuchas!
rinde tu ánimo a su suerte
y vende el libro último
de mi triste desvelo.
Recuerdo amargo
de fiel mirada
y la sonrisa clara
de mi tío Eduardo.