Se levanta el telón y sale un niño asustado,
El Peter Pan que nunca quiso ser hombre
Aunque simplemente no ha podido remediarlo.
Un posible futuro que desdibuja el pasado,
Unas ganas incontenibles de gritar tu nombre,
Los miedos de siempre quedaron lejanos.
Un viento de levante que de repente despierta,
Una marea arreciando en el horizonte
Anunciando el acecho de una fuerte tormenta.
Preparar el barco desplegando las velas,
Sin dar importancia a saber cómo ni donde
Si al final la corriente es la que te lleva.
El efecto mariposa cambiándolo todo,
Las líneas de las manos confundidas,
El destino que no encuentra su modo,
La resaca del mar amarrándote a la vida.
Respirar tan profundamente que te duela,
Abrir los ojos cegados ante tanta luz,
Las imágenes que al final son las que quedan.
Un chorro de energía que no hay quien contenga,
Un universo tan grande y en el centro tú,
Cómo evitar el vicio de las noches en vela.
El corazón que se encoge, el alma despega,
Tantos retos esperando tus manos,
Tantas ideas rondando en tu cabeza.
Volar sin paracaídas, ni red, ni certeza,
pero con tantas ganas de intentarlo
que los segundos según pasan te queman.
El efecto mariposa que siempre vuelve,
Para qué luchar contra lo incontrolable,
La condena es disfrutar aquello que llegue
Y por fin entender que nada es en balde.
Nada es en balde.
El Peter Pan que nunca quiso ser hombre
Aunque simplemente no ha podido remediarlo.
Un posible futuro que desdibuja el pasado,
Unas ganas incontenibles de gritar tu nombre,
Los miedos de siempre quedaron lejanos.
Un viento de levante que de repente despierta,
Una marea arreciando en el horizonte
Anunciando el acecho de una fuerte tormenta.
Preparar el barco desplegando las velas,
Sin dar importancia a saber cómo ni donde
Si al final la corriente es la que te lleva.
El efecto mariposa cambiándolo todo,
Las líneas de las manos confundidas,
El destino que no encuentra su modo,
La resaca del mar amarrándote a la vida.
Respirar tan profundamente que te duela,
Abrir los ojos cegados ante tanta luz,
Las imágenes que al final son las que quedan.
Un chorro de energía que no hay quien contenga,
Un universo tan grande y en el centro tú,
Cómo evitar el vicio de las noches en vela.
El corazón que se encoge, el alma despega,
Tantos retos esperando tus manos,
Tantas ideas rondando en tu cabeza.
Volar sin paracaídas, ni red, ni certeza,
pero con tantas ganas de intentarlo
que los segundos según pasan te queman.
El efecto mariposa que siempre vuelve,
Para qué luchar contra lo incontrolable,
La condena es disfrutar aquello que llegue
Y por fin entender que nada es en balde.
Nada es en balde.