Hoy llega la tempestad.
Ayer ya fue y mañana Dios dirá.
Dios dirá lo que acontece estas veinticuatro horas que se alargan y eternizan en mi lento caminar
por el sendero de vida que me traen vuestras palabras.
No me demoro ya más.
Ha llegado mi momento, el Sepelio ya pasó.
Miro de frente al presente que vivo con devoción.
Que no hay más que aquí este día
anterior al posterior.
Para repetir de nuevo en este mi nuevo tino
que atino hacia la razón,
reflexionando a la noche lo sucedido en el día.
El comportamiento mío con respecto a la unidad,
practicando la humildad en todos nuestros asuntos
para cerrar al orgullo la puerta,
que siempre abierta
permaneció.
Dejando libre el acceso a mi ego destructor.
Ayer ya fue y mañana Dios dirá.
Dios dirá lo que acontece estas veinticuatro horas que se alargan y eternizan en mi lento caminar
por el sendero de vida que me traen vuestras palabras.
No me demoro ya más.
Ha llegado mi momento, el Sepelio ya pasó.
Miro de frente al presente que vivo con devoción.
Que no hay más que aquí este día
anterior al posterior.
Para repetir de nuevo en este mi nuevo tino
que atino hacia la razón,
reflexionando a la noche lo sucedido en el día.
El comportamiento mío con respecto a la unidad,
practicando la humildad en todos nuestros asuntos
para cerrar al orgullo la puerta,
que siempre abierta
permaneció.
Dejando libre el acceso a mi ego destructor.