James De la rosa
Juan Carlos Tuñon
Abanico abandonado cuéntame :
¿ te han mecido muchas manos ,
cuanto viento has hablado ,
rostros abigarrados a los que no poder abofetear...
Damas elegantes de verdes sombreros
brillantes que de falsos
han de parecerse a sus dueñas.
En el pubis deseoso donde la infame avaricia ,
frotaba su calido sueño entre labios demacrados.
Polvoriento abanico , devuelve sobre mi rostro
esos vientos que el tiempo ha tejido en lino ,
susúrrame ideas que olvidadas guardas.
Reliquias ancestrales de viejos murales
donde plasmar toda la insatisfacción.
Abanico de pobre o de rico muéstrame:
de que sirve tu frío en este tiempo ,
te has quedado obsoleto como trozo de feto
que no nacerá ha pesar de nacer...
¿ te han mecido muchas manos ,
cuanto viento has hablado ,
rostros abigarrados a los que no poder abofetear...
Damas elegantes de verdes sombreros
brillantes que de falsos
han de parecerse a sus dueñas.
En el pubis deseoso donde la infame avaricia ,
frotaba su calido sueño entre labios demacrados.
Polvoriento abanico , devuelve sobre mi rostro
esos vientos que el tiempo ha tejido en lino ,
susúrrame ideas que olvidadas guardas.
Reliquias ancestrales de viejos murales
donde plasmar toda la insatisfacción.
Abanico de pobre o de rico muéstrame:
de que sirve tu frío en este tiempo ,
te has quedado obsoleto como trozo de feto
que no nacerá ha pesar de nacer...