El abuelo

Escobedo

Poeta asiduo al portal
El abuelo

Inspirado en una nota de prensa

El abuelo se ha muerto, está en el cielo,
les dicen a los niños que preguntan,
y les dan unos dulces intentando
acallar su infantil curiosidad.

Y mientras el abuelo,
se pudre en los infiernos del rechazo
con castigo por vida de ostracismo;
y sin consuelo llora
no poder acunar lo que es su sangre,
jugar a caballito con su carne,
ver nacer y crecer
lo que iba a ser su paz y su consuelo.

El abuelo está triste, no está muerto.
Deambula solitario por la casa
y a veces se tropieza con los muebles;
entra dos veces en cualquier lugar
buscando una manita, gordezuela,
a que poder asirse, donde ceder su amor;
ese amor que rebosa de sus médulas
y escapa en torrenteras con las lágrimas,
que abrasan cual lava de volcán.

¡Malhaya aquel momento de su vida
que un pecado de amor no comprendido,
error imperdonable, no admitido,
le condenó a la pena más temida!

Juan de Escobedo
 
El abuelo

Inspirado en una nota de prensa

El abuelo se ha muerto, está en el cielo,
les dicen a los niños que preguntan,
y les dan unos dulces intentando
acallar su infantil curiosidad.

Y mientras el abuelo,
se pudre en los infiernos del rechazo
con castigo por vida de ostracismo;
y sin consuelo llora
no poder acunar lo que es su sangre,
jugar a caballito con su carne,
ver nacer y crecer
lo que iba a ser su paz y su consuelo.

El abuelo está triste, no está muerto.
Deambula solitario por la casa
y a veces se tropieza con los muebles;
entra dos veces en cualquier lugar
buscando una manita, gordezuela,
a que poder asirse, donde ceder su amor;
ese amor que rebosa de sus médulas
y escapa en torrenteras con las lágrimas,
que abrasan cual lava de volcán.

¡Ma lhaya aquel momento de su vida
que un pecado de amor no comprendido,
error imperdonable, no admitido,
le condenó a la pena más temida!

Juan de Escobedo


¿Qué más da si el abuelo ha muerto Y esta en los cielos o si vive en un mundo de infierno, abandonado, rechazado en soledad?
Poesía profunda y muy real.
Estrellas a tu pluma.
ah, por cierto, también creo que la muerte es una mujer, no sabría precisar con exactitud por qué.
Abrazos.
Ana
 
Muy agradecido, amiga Cisne, por tu visita y por dejar tu opinión sobre estos tristes versos que lo que pretenden es denunciar una situación muy real que supera con creces la nota de prensa.
Y en cuanto a lo de la muerte, tienes razón en cuanto a que no importa demasiado si es mujer u hombre, lo importante es no temerle pues mientras tú estés, ella, o él, no está, y cuando ella esté, tú ya te habrás marchado, de modo que ¿por qué temer a algo con lo que núnca te va a cruzar? Fuerte abrazo
 
Al mostrarme tu intención de continuar leyendo mis versos, Julie Sopetran, has llenado de orgullo mi ego; palabras así son las que le hacen a uno no abandonar la lucha por mejorar. Mi abrazo.
 
Agradezco sinceramente tu visita, Miguel Angel Brujan Gomez. Me alegra de que mis versos te hayan gustado. Saludos.
 
Aqui entiendo la cantidad de personas mayores que se ven solas y solas ante la muerte,
antes el anciano era respetado, casi venerado, hoy los canones han cambiado, pienso que si pensaramos que todos
llevamos uno encima seria distinto.
Yo creci, en un ambiente donde el abuelo era muy importante, y asi he querido trasmitirlo a los mios, y asi quiero seguir
haciendolo, te quedó un poema muy sentido, mostrando una realidad que duele.
Gracias por encontrarte.
 
Muy agradecido, nasme, por tu visita y por dejarme tan importante apoyo a mis tésis sobre el digamos maltrato a los ancianos y las formas que se emplean para quitárselos de encima. Saludos muy cordiales.
 
No sé si el pecado del abuelo fue de amor; amiga Marcela, el poema está inspirado en una nota de prensa, luego en él hay tanto inventado como quizás lo hubiese en la propia nota. Gracias por tu visita y por tus estrellas. Saludos.
 
No sé si el pecado del abuelo fue de amor; amiga Marcela, el poema está inspirado en una nota de prensa, luego en él hay tanto inventado como quizás lo hubiese en la propia nota. Gracias por tu visita y por tus estrellas. Saludos.
 
Vigoroso poema, lleno de misterioso romanticismo
 
El abuelo

Inspirado en una nota de prensa

El abuelo se ha muerto, está en el cielo,
les dicen a los niños que preguntan,
y les dan unos dulces intentando
acallar su infantil curiosidad.

Y mientras el abuelo,
se pudre en los infiernos del rechazo
con castigo por vida de ostracismo;
y sin consuelo llora
no poder acunar lo que es su sangre,
jugar a caballito con su carne,
ver nacer y crecer
lo que iba a ser su paz y su consuelo.

El abuelo está triste, no está muerto.
Deambula solitario por la casa
y a veces se tropieza con los muebles;
entra dos veces en cualquier lugar
buscando una manita, gordezuela,
a que poder asirse, donde ceder su amor;
ese amor que rebosa de sus médulas
y escapa en torrenteras con las lágrimas,
que abrasan cual lava de volcán.

¡Malhaya aquel momento de su vida
que un pecado de amor no comprendido,
error imperdonable, no admitido,
le condenó a la pena más temida!

Juan de Escobedo


No conocí a ningo de mis abuelos, pero sí a una abuela... y siento, a veces, ahora que se entienden muchas cosas, no haberle hecho más compañía, pese a que pasaba muchas horas con ella. Un fuerte abrazo
 
Yo tuve más suerte que tú, Orfelunio, conocí y traté bastante a mis abuelos maternos y tengo muy buenos recuerdos. Gracias por pasarte. Saludos.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba