jorgeaa
Poeta recién llegado
El abuelo sucumbió a su agonía renal,
al mismo tiempo que un Maserati Gransport,
rugía en la 7a avenida acelerando impuestos
y derrochando todo lo que el anciano un día soñó.
En su lecho de muerte, senil y utópico,
invocaba una tierra de eterna primavera,
llena de aves coloridas,
paisajes despampanantes
y flores hermosas
que brillaban orgullosas
ante el sentimiento único de libertad.
Besé la frente del viejo,
como pago a Caronte,
mientras sus últimas palabras se desvanecían recitando
"vámonos patria a caminar yo te acompaño."
El viejo ha muerto y junto a él,
todos sus recuerdos de una patria mejor.
Hoy me entristece ver el periódico
y saber que se lo llevó alguien que se denomina patriota como él;
alguien que juró velar por su seguridad y su bienestar,
alguien quien él (a regañadientes) decidió escoger.
Me parece irónico pensar cuántos sueños,
cuántos recuerdos, cuántas fantasías, cuántas flores,
cuántas aves y cuantos abuelos se llevó una puta urna de cartón.
Decidí guardar el luto, tanto por el abuelo y por el país;
y me sigo preguntando
¿qué debe hacer el hombre para que respeten su memoria?
¿qué debe hacer para que no se mofen de sus sueños?
¿hasta cuándo vamos a permitir ser la rechifla de nuestros gobernantes?
¿hasta cuándo señor presidente?
¿hasta cuándo?
al mismo tiempo que un Maserati Gransport,
rugía en la 7a avenida acelerando impuestos
y derrochando todo lo que el anciano un día soñó.
En su lecho de muerte, senil y utópico,
invocaba una tierra de eterna primavera,
llena de aves coloridas,
paisajes despampanantes
y flores hermosas
que brillaban orgullosas
ante el sentimiento único de libertad.
Besé la frente del viejo,
como pago a Caronte,
mientras sus últimas palabras se desvanecían recitando
"vámonos patria a caminar yo te acompaño."
El viejo ha muerto y junto a él,
todos sus recuerdos de una patria mejor.
Hoy me entristece ver el periódico
y saber que se lo llevó alguien que se denomina patriota como él;
alguien que juró velar por su seguridad y su bienestar,
alguien quien él (a regañadientes) decidió escoger.
Me parece irónico pensar cuántos sueños,
cuántos recuerdos, cuántas fantasías, cuántas flores,
cuántas aves y cuantos abuelos se llevó una puta urna de cartón.
Decidí guardar el luto, tanto por el abuelo y por el país;
y me sigo preguntando
¿qué debe hacer el hombre para que respeten su memoria?
¿qué debe hacer para que no se mofen de sus sueños?
¿hasta cuándo vamos a permitir ser la rechifla de nuestros gobernantes?
¿hasta cuándo señor presidente?
¿hasta cuándo?