Manuel de Cilla
Poeta recién llegado
El aire al respirar
Cenizas divididas que forman mis sueños,
recuerdo sucio y malogrado del que sale perdiendo,
cansado de luchar muriendo,
atado a un amor eterno,
tatuando un manchón negro,
en mi propio cuerpo.
Ideas impensables que le cueto al viento,
fotos medio borradas que hablan ya de otro cuento,
me saca del frío de sus redes,
para encerrarme más adentro,
reloj que vive parado
en mi pecho muerto.
Que sabe la risa del dolor del tiempo
mata con su calma y mi propio miedo,
mi cárcel sabe más,
de sangre de guerra,
del temor del mar,
sabe porque duele,
el aire al respirar
Ovejas de tan contadas tan descarriadas,
vueltas en la cama en esta noche estrellada
y al cerrar los ojos la luna
me dice que me vaya a olvidarme
en una barra oscura
donde no me vea nadie
Árbol con la sombra clara en esta noche fría,
abierta como la parada de mis otras dudas,
cuando se anochece el día,
la luna sale de su escondite,
y la luz de una farola dice,
que ya puedo irme.
Que sabe la risa del dolor del tiempo
mata con su calma y mi propio miedo,
mi cárcel sabe más,
de sangre de guerra,
del temor del mar,
sabe porque duele,
el aire al respirar