Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Para pagar mis malos tratos he renunciado al amor,
a las esperanzas, al sol que sale al despertar,
he empeñado hasta la última triste gota de sudor
en un acto inútil por no estallar.
He renunciado a los bastos mundos con arcoíris
y a los mares en calma, sin fuerte oleaje,
a las inundaciones de caricias sin crisis
y a escribir con los pies para gozar el paisaje.
Mi lado flaco se lo dejé al alma,
esa que dice acompañarme a todas partes,
pero que me abandona cuando ya no hay calma
y que insiste en ver un lunes cuando es martes.
La Luna sobre el mar guarda un suspiro
que estornuda recordando una sábana blanca,
el amor era aliado hasta que recibió un tiro
que le pegó en el corazón y le sentó en banca.
a las esperanzas, al sol que sale al despertar,
he empeñado hasta la última triste gota de sudor
en un acto inútil por no estallar.
He renunciado a los bastos mundos con arcoíris
y a los mares en calma, sin fuerte oleaje,
a las inundaciones de caricias sin crisis
y a escribir con los pies para gozar el paisaje.
Mi lado flaco se lo dejé al alma,
esa que dice acompañarme a todas partes,
pero que me abandona cuando ya no hay calma
y que insiste en ver un lunes cuando es martes.
La Luna sobre el mar guarda un suspiro
que estornuda recordando una sábana blanca,
el amor era aliado hasta que recibió un tiro
que le pegó en el corazón y le sentó en banca.