En ensueños solsticios de primavera
retazos de una fráudulenta soledad.
En su corazón una líbida pluma viajera...
Y en las vísperas de los que esperan
el amor tocó a su puerta,
resonando en los bosques de astío
en los ojos de la anciana madrugada
en el cántico de los risueños complacidos.
El amor ahí estaba depurando andares
de los niños en prosas de alfabeto
de las aves en vuelos celestiales
de casas de cartón y talleres olvidados.
Se entregó complacido y extasiado
su brote del alma a la necesidad
su caricia guardada de penumbras cotidianas
al violento andar de la vida subyugada
al amor y sus flores de viento incandescente
al eterno fulgor de su cancion soprana.
Una dulce espera que rompio el silencio
detrás de romances egolatras
sobre rieles de un mundo sometido
sobre andamios de cristal latente.
Heme aqui en mi soledad amando
mas de amores furtivos me desvisto.
Pues el amor en mi puerta ha tocado
y me lleva consigo al infinito.
retazos de una fráudulenta soledad.
En su corazón una líbida pluma viajera...
Y en las vísperas de los que esperan
el amor tocó a su puerta,
resonando en los bosques de astío
en los ojos de la anciana madrugada
en el cántico de los risueños complacidos.
El amor ahí estaba depurando andares
de los niños en prosas de alfabeto
de las aves en vuelos celestiales
de casas de cartón y talleres olvidados.
Se entregó complacido y extasiado
su brote del alma a la necesidad
su caricia guardada de penumbras cotidianas
al violento andar de la vida subyugada
al amor y sus flores de viento incandescente
al eterno fulgor de su cancion soprana.
Una dulce espera que rompio el silencio
detrás de romances egolatras
sobre rieles de un mundo sometido
sobre andamios de cristal latente.
Heme aqui en mi soledad amando
mas de amores furtivos me desvisto.
Pues el amor en mi puerta ha tocado
y me lleva consigo al infinito.