Isaías Súvel
Me gusta más el seudónimo ARREBATADO DE TERNURA.-
EL AMOR
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El amor es el apego,
la tibieza, devoción,
es el arpegio de alma,
del espíritu la calma,
es del alma la salmodia,
es del alma la canción.
Es entrega, es constancia,
es la búsqueda,
la fragancia,
del aura de su luna,
del brillo de su estrella,
de los rayos de su sol;
de las balas de sus ojos,
del fragor de sus antojos,
de sus caballos de mar.
De su emborrachante alcohol,
de su don de aquietar.
De aquietar los temores,
las distancias los bemoles,
las ausencias y lo que destroza
el pecho, que es su faltar;
y solo el recordar su sombra,
nos mantiene y nos soporta,
en los días que no está.
El amor es la mensura
de su aire, de su agua,
de su tierra, de su fuego,
que están grabados el en pliego,
de todo el caminar.
El amor es guerra constante,
es latido interminable,
por guardar inalterable,
el tul de su humanidad.
Es pesar su voz su risa,
su mal genio y su sonrisa,
su calma, su espera, su prisa
y su rotundo caminar.
Es contar todos sus pasos,
sus ademanes, sus gestos
y todos los elementos,
de toda su eternidad.
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El amor es el apego,
la tibieza, devoción,
es el arpegio de alma,
del espíritu la calma,
es del alma la salmodia,
es del alma la canción.
Es entrega, es constancia,
es la búsqueda,
la fragancia,
del aura de su luna,
del brillo de su estrella,
de los rayos de su sol;
de las balas de sus ojos,
del fragor de sus antojos,
de sus caballos de mar.
De su emborrachante alcohol,
de su don de aquietar.
De aquietar los temores,
las distancias los bemoles,
las ausencias y lo que destroza
el pecho, que es su faltar;
y solo el recordar su sombra,
nos mantiene y nos soporta,
en los días que no está.
El amor es la mensura
de su aire, de su agua,
de su tierra, de su fuego,
que están grabados el en pliego,
de todo el caminar.
El amor es guerra constante,
es latido interminable,
por guardar inalterable,
el tul de su humanidad.
Es pesar su voz su risa,
su mal genio y su sonrisa,
su calma, su espera, su prisa
y su rotundo caminar.
Es contar todos sus pasos,
sus ademanes, sus gestos
y todos los elementos,
de toda su eternidad.
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