El anciano, vestido de negro y con su sombrero azul, se azarò con sordidez hacia el portal, empuñò el arma, un puñal en forma de malificencia, y no con cierto reparo,se aisló con su gaban, tambien negro, y se dispuso a echar una ojeada al aspecto plenamente invernal del dìa, en sus adentros pensaba " caminante no hay camino se hace camino al andar...", y se hizo camino al alba que como piedra y escarcha se precipitaba a la herrumbre, y al frio solariego de su existencia. El sombrero no le gustaba, ademas de hacerle mayor, le escamoteaba tres grados de vision, y lo unico productivo era que le ocultaban las tristes canas, porque incluso su nieta se burlaba comentando su aspecto demasiado versàtil y picaresco, y su parienta, en casa con los regalos, y el fregaplatos, lo esperaba, a que subiese para tomar la siesta, y los pinchos sobrantes del desayuno. ( TIN TOOOON) -cariño, hace frio, voy subiendo. :S