etereoinconsciente
Poeta recién llegado
Hoy me senté en nuestro árbol
sin más suceso que el tiempo.
Ni la magia habitual
ni los recuerdos tórridos
ni las melancolías aquellas
ni el amor de mano severa
ni las lágrimas en el rostro
ni los mirares de reojo:
nada ocurrió.
Miré mis manos, como quien busca,
pero sólo había aire.
Y te busqué entre hojas
entre las escurridizas nubes
entre imaginarios pétalos de rosa
entre sonrisas y pensares
entre cavilaciones y sincesares:
nunca te encontré.
Pero mi imaginación
es más hábil que esta canción,
con un movimiento brusco
saqué tu foto de mi cartera
vi tus ojos, quien quisiera
tu sonrisa lisonjera,
me puse de pie, y flaqueé,
acepto que me desmoroné
no mucho, sólo un poco
riendo como un loco, pensé:
“qué haré, qué haré”.
Esto no es más que conciencia y viento
en su eterno vaivén.
No es que me atormente tu amor
es que eres un pequeño error,
reflejas mis defectos
que contigo son perfectos,
eres lo que quiero y no tengo
lo que tuve y no mantuve
por escoger un pequeño amor
sobre una gran desilusión.
Caminé un poco, golpeé el árbol
luego del derroche, lo abracé,
claro, no hay riña con el ayer
son mis zapatos polvorientos
dando estos pasos nuevos
destilando polvo, lento, lento
tragué mi ego, y me alejé huyendo
lejos, lejos.
Hoy es el luego de la arena pasada,
y mañana lo será también.
sin más suceso que el tiempo.
Ni la magia habitual
ni los recuerdos tórridos
ni las melancolías aquellas
ni el amor de mano severa
ni las lágrimas en el rostro
ni los mirares de reojo:
nada ocurrió.
Miré mis manos, como quien busca,
pero sólo había aire.
Y te busqué entre hojas
entre las escurridizas nubes
entre imaginarios pétalos de rosa
entre sonrisas y pensares
entre cavilaciones y sincesares:
nunca te encontré.
Pero mi imaginación
es más hábil que esta canción,
con un movimiento brusco
saqué tu foto de mi cartera
vi tus ojos, quien quisiera
tu sonrisa lisonjera,
me puse de pie, y flaqueé,
acepto que me desmoroné
no mucho, sólo un poco
riendo como un loco, pensé:
“qué haré, qué haré”.
Esto no es más que conciencia y viento
en su eterno vaivén.
No es que me atormente tu amor
es que eres un pequeño error,
reflejas mis defectos
que contigo son perfectos,
eres lo que quiero y no tengo
lo que tuve y no mantuve
por escoger un pequeño amor
sobre una gran desilusión.
Caminé un poco, golpeé el árbol
luego del derroche, lo abracé,
claro, no hay riña con el ayer
son mis zapatos polvorientos
dando estos pasos nuevos
destilando polvo, lento, lento
tragué mi ego, y me alejé huyendo
lejos, lejos.
Hoy es el luego de la arena pasada,
y mañana lo será también.
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