César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Nunca he ido pero lo he visto.
Nunca imaginé tan claro y tan brillante
el azul de los ojos de Cuba.
Conozco el azul de mi país
de la pampa de mi país, llanura inmensa
azuliiiiita, azuliiiita con su cielo
que se le pierde en la vista
y el azul de la ciudad
y el cerrero azul del monte guerrillero
Pero este azul,
este azul es otra cosa
Es un azul de oro (no sé cómo es posible)
es un azul de ensueño
Es un azul sagrado,
sagrado y enamorado.
Es un azul distinto, así, sencillamente
el azul de los ojos de Cuba.
Y uno es un mortal al que arroban ojos bellos
con ese azul de besos reprimidos
con ese azul de versos desbordados
Nunca, digo que nunca he ido
pero la suerte a mí me ha transportado
desde el infinito, bendito azul de mi país
hasta otro azul divino
pilar de mi nuevo destino
el azul de los ojos de Cuba.
Nunca imaginé tan claro y tan brillante
el azul de los ojos de Cuba.
Conozco el azul de mi país
de la pampa de mi país, llanura inmensa
azuliiiiita, azuliiiita con su cielo
que se le pierde en la vista
y el azul de la ciudad
y el cerrero azul del monte guerrillero
Pero este azul,
este azul es otra cosa
Es un azul de oro (no sé cómo es posible)
es un azul de ensueño
Es un azul sagrado,
sagrado y enamorado.
Es un azul distinto, así, sencillamente
el azul de los ojos de Cuba.
Y uno es un mortal al que arroban ojos bellos
con ese azul de besos reprimidos
con ese azul de versos desbordados
Nunca, digo que nunca he ido
pero la suerte a mí me ha transportado
desde el infinito, bendito azul de mi país
hasta otro azul divino
pilar de mi nuevo destino
el azul de los ojos de Cuba.
En un febrero que por suerte comienza a ser distinto / "Señor" / 2014